| LA HISTORIA DEL SOMBRERO |
El sombrero es una prenda con copa y ala que cubre la cabeza. Es una pieza unisex , la utilizan tanto hombres como mujeres como defensa contra el frío o el sol y también como adorno; en algunos casos puede indicar diferencias sociales y en este caso varía según la dignidad y por razones rituales.
| Antiguamente se cubrían la cabeza con una especie de tocado que no se puede considerar propiamente como un sombrero; por ejemplo, los antiguos egipcios llevaban sobre la cabeza un casquete de cuero o de tela; el faraón cubría su peluca normalmente con un amplio pañuelo listado, pero en las ceremonias oficiales llevaba una tiara blanca o un gorro rojo. En Mesopotamia se usaban turbantes o birretes de piel; por su parte, los sacerdotes israelitas llevaban un sombrero cónico, alto, de color blanco. Durante la época minoica las mujeres de Creta adornaban sus cabezas con tocados de formas muy variadas. Más tarde, en Grecia, y después en Roma, no existió una prenda exclusivamente para cubrirse la cabeza, ya que era frecuente hacer servir con esta finalidad una especie de amplios mantos. |
| Durante casi todo el siglo XVIII predominó el tricornio, esto es, un sombrero con el ala plegada alrededor de la cabeza, de modo que formara tres puntas. La Revolución francesa hizo renacer la moda de los sombreros sencillos, parecidos a cofias o birretes y adornados con escarapelas. El sombrero femenino del siglo XIX sirvió a una moda ostentosa y se diferenció claramente del masculino, mucho más sobrio. |
| Para los hombres un sombrerero londinense creó el sombrero de copa o chistera, que actualmente sigue siendo el clásico de ceremonia; una variante del sombrero de copa fue el Clac (ya en desuso), montado sobre muelles y que se podía plegar y aplanar. |
Entre los pueblos primitivos el sombrero ha tenido con frecuencia significación social y mágica; son ejemplo de ello los complicados cubrecabezas de muchos jefes de tribu africanos. Un caso semejante es el del sombrero cónico usado en la Edad Media, emblema característico de magos y hechiceras, al cual se atribuía significado diabólico.
Durante
la fase inicial de la fabricación de sombreros de fieltro se prepara un
primer bastido; las pieles (a la izquierda), generalmente de conejo,
liebre y castor, se trabajan convenientemente en la máquina sopladora
(centro), que mezcla los pelos; éstos pasan a la máquina apelmazadora
(a la derecha), donde, mediante chorros de agua caliente, se peinan y el
fieltro, todavía no acabado, adquiere la típica forma de campana.
Antes
de recibir el tinte, el bastido de fieltro debe adquirir la
consistencia necesaria; esto se logra mediante las operaciones de
abatanado y alisado ( a la izquierda) y el enfurtido ( en el centro).
Después de estas operaciones el bastido está en condiciones de recibir
el teñido y acabado. En el depósito de tinte ( a la derecha) el fieltro
permanece en ebullición en un baño del colorante adecuado durante cierto
tiempo
El acabado de los sombreros de fieltro comprende
de sesenta a setenta operaciones que van desde el modelado (a la
izquierda) hasta la fula, el planchado (centro), el toscado (derecha) y
el repaso final. Operaciones accesorias, pero que siempre se realizan en
una sección del taller de sombrerería, son los últimos toques y el
aditamento de detalles ornamentales mediante los cuales el sombrero se
adapta a la línea señalada por la moda.
Para la fabricación del filtro, se emplea, generalmente, pelo de conejo
doméstico o salvaje, de liebre y de castor, convenientemente
seleccionado y mezclado en una máquina soplosa ( o sopladora). El pelo
así mezclado, unido a veces con otras fibras, se pesa para formar
unidades ( cada una de las cuales es la cantidad suficiente para
elaborar el fieltro de un sombrero); después pasa a una máquina de
apelmazar, que aspira el pelo y, a través de un juego de tambores y
aspas dotados de un movimiento giratorio vertiginoso, lo proyecta sobre
un cono metálico con perforaciones muy finas, provisto de un aspirador,
capaz de mantener el pelo sólidamente unido al mismo cono. Distribuido
de una manera uniforme sobre el cono giratorio, se lanza contra el pelo
un chorro de agua caliente para peinarlo; la lámina así obtenida,
llamada Bastido, se introduce posteriormente en las máquinas de abatanar
y alisar, operaciones que dan al fieltro una primera consistencia.
Después de esta operación, el bastido pasa a las máquinas de enfurtir
que, en distintas fases, reducen el fieltro a un estado más compacto y
resistente; en este momento se obtiene el verdadero fieltro, dispuesto
ya para las operaciones siguientes de tinte y acabado. A esta etapa de
la elaboración sigue, por lo general, el teñido del sombrero (en algunos
tipos es posible realizarlo directamente sobre el pelo en la operación
de enfurtir). , mediante su ebullición en un baño de colorante con
mecanismos apropiados para que el color penetre profundamente en el
fieltro. Los sombreros teñidos pasan sucesivamente al modelado, a la
prensa, al planchado y al acabado final, para recibir después solamente
los últimos toques y el adorno. La elaboración de un sombrero de fieltro
precisa un total de sesenta operaciones.
Otra materia que se suele
emplear para la fabricación de sombreros de fieltro es la lana, más
fácil de trabajar que el pelo. Las operaciones para la fabricación del
fieltro a partir de la lana son casi análogas a las que se efectúan con
el pelo, pero es distinto el tratamiento de la materia prima, ya que ha
de pasar antes por el lavado, desengrasado y cardado.
Edwin Ccalla Chicani
Universidad Peruana Unión
Facultad de Ciencias humanas y Educación
Escuela Académica Profesional de Educación Primaria


